Hace un año tomé una de las decisiones más importantes de mi vida: darle un giro profundo a cada área de mi existencia.

Sentía que no estaba viviendo con la claridad, la conciencia ni la calidad de vida que realmente deseaba. Y entendí que, si quería un cambio real, tenía que empezar por mí.

Dejé atrás mis adicciones, mis hábitos destructivos y todo aquello que me alejaba de la persona que quería ser. Comencé a estudiar, a leer, a formarme y, sobre todo, a cuidar mi mente y mi cuerpo. Poco a poco recuperé mi energía, mi enfoque y una claridad mental que no había sentido en años.

Ese proceso no fue fácil, pero sí transformador. Me demostró que cuando cambias tu mentalidad, tu vida entera empieza a alinearse.

 

Hace seis meses, después de experimentar un cambio tan profundo, sentí un llamado claro: ayudar a otras personas que también desean transformar su vida pero no saben por dónde empezar. Personas que se sienten estancadas, perdidas o atrapadas en patrones que no les permiten avanzar.

Hoy, desde mi propia experiencia y formación, acompaño a quienes están listos para dar el paso.